John Carpenter es sin duda uno de
los grandes directores de cine de los últimos tiempos. Sus películas, a mi
criterio, se acercan más a lo clásico que a lo moderno. Son la culminación de
todo el cine clásico de clase B. Lo fantástico, el terror y el suspenso, tres
elementos característicos de sus películas.
Una de las características que
hace brillante a su cine es el hecho de ser sumamente simple en apariencia y,
sin embargo, enormemente complejo cuando se lo analiza detenidamente. De ahí
que un teórico de cine como Angel Faretta encuentre tan interesante su obra.
Sus películas pueden ser entendidas por cualquiera, pero contienen un universo
de referencias e ideas que se ocultan detrás de la máscara de la sencillez.
Sus películas son de esas de las
que nunca termina de darme la sensación de que las comprendí. Siempre queda
algo fuera de mi alcance. Siempre encuentro algún símbolo que no termino de
descifrar. Y muchas veces, incluso cuando lo descifro, caigo en la cuenta de
que el concepto al que hace referencia es tan complejo que me hacen falta más horas
de estudio para terminar de comprenderlo.
Este tipo de directores suele
entusiasmarme bastante porque me encanta la idea de no entender. Me gusta que
un artista me ponga frente a algo que no solo no entiendo, sino que me doy
cuenta que no lo entiendo. Y eso me lleva a tratar de entenderlo y a aprender
nuevas cosas que a su vez me hacen ver otras cosas que antes no veía. Y así ad infinitum.
Yendo a la película que nos convoca,
quiero mencionar algunos puntos para el análisis. Como expliqué (creo que con
demasiado detalle) el cine de Carpenter es muy complejo y sobre cada idea que
uno se propone desglosar, uno encuentra libros enteros escritos. Sobre algunos
de estos puntos tengo ciertos conocimientos, pero no me siento capacitado como
para dar una explicación. A riesgo de explicar algo equivocadamente, prefiero
solo mencionar los temas para que cada uno haga su propia investigación (y si
encuentran algo interesante los aliento a que lo compartan, para que todos
podamos aprender).
Sin más, aquí la lista de temas
que encuentro yo en esta película, pero son bienvenidos todos los otros puntos
que ustedes crean que faltan:
- Relato fantástico (lo extraño, lo desconocido)
- Suspenso y terror (su brillante manejo de los planos, cada vez que aparecen los fantasmas los vemos en sombras, hasta el final no aparecen sus caras)
- El color (en varios planos, por lo general previos a la aparición de los fantasmas, aparecen en pantalla colores rojos. Probablemente esto sea la influencia de Darío Argento)
- La fiesta (no creo que sea casualidad que aquí, como en su obra maestra Halloween, los acontecimientos se produzcan durante una fiesta que celebra el pueblo. Faretta lo relacionaría con lo sagrado)
- Lo religioso (no puede ser casualidad que el último bastión de la resistencia contra los fantasmas sea una iglesia o que el objeto que termina por solucionar todo el conflicto sea una cruz de oro, evidentemente aquí hay algún símbolo ¿algo que ver con las cruzadas quizás?)
- La responsabilidad y la redención (el sacerdote debe cargar con los pecados de su abuelo, con los pecados que cometió un antepasado suyo ¿un símbolo del pecado original? Finalmente logra redimirse mediante la entrega de la cruz)
En fin, esto fue una pequeña guía
de los elementos que podemos analizar en su cine. Cada uno de ellos da para un
análisis profundo que tal vez algún día realice. De momento solo esta lista
para tratar de motivar a mis lectores a investigar un poco.
Ficha Técnica
Película: The Fog
Director: John Carpenter
Año: 1980
País: Estados Unidos

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