miércoles, 27 de junio de 2018

Frankenstein - Mary Shelley (Cuarta parte)

Capítulo 16 - Capítulo 22

27 de junio de 2018 – miércoles

Cierra el tercer acto, y personalmente creo que la historia finaliza estructuralmente aquí. Los dos personajes que había sido presentados, Víctor Frankenstein y la criatura, a los que incluso puede considerarse protagonistas, ya que tienen un conflicto, finalmente colisionan desencadenando todas las consecuencias de sus actos y sus historias pasadas. Ambos atravesaron situaciones límite, y es tal el odio que se tienen mutuamente que terminan dedicando todo su tiempo y sus energías a hacer sufrir al otro. Nuevamente queda planteado el interrogante de quién es verdaderamente el monstruo, debido a que ambos se comportan de la misma manera.

Creo que el personaje de la criatura es que está mejor conducido por la autora y, en mi humilde opinión, el que se lleva todas las flores. Son terribles las acciones que lleva a cabo, asesinando a diestra y siniestra, a todos los seres querido de Víctor. No obstante, uno no puede considerarlo simplemente un ser malvado. No es culpable de la vida que le tocó vivir, en todo caso fueron los humanos los que fueron hostiles con él y provocaron su cólera. Desde el inicio de su vida, lo único que conoció fue la violencia y la marginación sin motivo alguno, incluso siendo su naturaleza bondadosa. Es ilustrativa la escena en la que, luego de salvarle la vida a un niño, es perseguido a disparos por un hombre. La criatura nació buena, pero fue corrompida por la sociedad (¿algo de Rousseau por acá?). La pregunta es: ¿lo habilita esto a vengarse asesinando a todos los humanos que se crucen en su camino?

Me pasa frecuentemente con películas o relatos de terror donde hay algún tipo de monstruo o ser malvado, que al final cuando este se revela, la historia pierde gran parte de la mística. Esto es porque la sensación de ser perseguido u observado por algo desconocido genera un fuerte sentimiento de terror, que obviamente se dilapida cuando ese ser se hace conocido y tangible. Muchos de los grandes maestros, en mi opinión, fallan severamente en esta transición. Pongo por ejemplo la maravillosa película de John Carpenter, The Thing (1982), que creo que pierde mucho interés cuando el monstruo finalmente se revela y uno ya sabe claramente donde está, qué quiere hacer, qué puede hacer, qué forma tiene, etc. Todo esto está brillantemente llevado en Frankenstein. Al principio la criatura es la otredad, un monstruo desconocido que parece perseguir a Víctor. Cuando se revela, el interés se mantiene porque lejos de ser un simple asesino, es un ser bastante civilizado con una terrible historia detrás. Y finalmente, cuando el relato vuelve a centrarse en Víctor, otra vez hay una presencia que lo persigue, esta vez conocida, pero que sigue siendo interesante precisamente por la complejidad del personaje que sabemos que es. Cualquier escritor mediocre probablemente no hubiese construido un personaje tan profundo psicológicamente.




Ficha Técnica
Libro: Frankenstein o el moderno Prometeo
Autor: Mary Shelley
Año: 1818
País: Inglaterra

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